Fama

¿Qué efectos tiene sobre los individuos el peso de la fama?, ¿Cómo afecta a su motivación?. Psicológicamente, estos individuos, que conocemos como personajes famosos, experimentan un mayor nivel de autoestima y menores niveles de depresión, ansiedad y otras complicaciones mentales. El estudio de la motivación ha llevado a estos profesionales a creer que si alguien está motivado, no sólo van a tener éxito en la vida, pero también se puede luchar contra el estrés, las enfermedades mentales, e incluso enfermedades físicas. Esto es lo que llamamos el poder de la motivación. Todos tenemos motivación, en mayor o menor grado, todos poseemos en nuestro interior un sentimiento poderoso y conmovedor. Lo ponemos de manifiesto a diario, pues tenemos la motivación para trabajar. Se trata de una clave esencial para la supervivencia básica – psicológica y fisiológicamente. La motivación es el impulso, la obsesión, o puro deseo de alcanzar metas concretas en la vida. Necesitamos la motivación en nuestras vidas, pues nos hace ser eficaces en nuestras vidas. La motivación nos mueve, nos fortalece, nos pone exactamente donde queremos y necesitamos estar en la vida. Si la motivación que sentimos es positiva, podemos optimizar nuestra salud física y mental en general. Las personas que no tienen suficiente o el tipo correcto de motivación a menudo experimentan una serie de complicaciones en sus vidas. Estas complicaciones pueden puede incluir emociones negativas, la falta de autoestima, frustración, insatisfacción con la vida, e incluso depresión. Además, los síntomas físicos y problemas como el estrés, nos pueden producir el aumento de la presión sanguínea, e incluso úlceras, y sus efectos pueden ser más persistentes que en otra persona con motivación. Aún así, son muchos los casos de famosos que no han sabido gestionar su fama y han padecido por ellas. El efecto nocivo de la fama se da, por lo general en dos situaciones diferentes. La primera de estas situación es lo que conocemos como “fama efímera”, personajes que triunfan de manera puntual y tras el éxito no saben asumir el fracaso. Seguro que a todos nos vienen a la cabeza multitud de presentadores de televisión a los hace tiempo que no vemos, cantantes que triunfaron con una sóla canción y de los jamás hemos vuelto a saber. Algunos ejemplos nacionales son el grupo infantil de la década de los ochenta Parchís, el presentador Jaime Bores o el mediático Padre Apeles. También en el ámbito internacional se da este fenómeno, quien no se acuerda de Ralph Macchio (Karate Kid), Gary Coleman (Arnold), Jennifer Grey (Dirty Dancing) o Barret Oliver (La Historia Interminable). Todos ellos gozaron un gran éxito, pero se fue tan rápido como llegó y con el éxito se fue la fama. También se suele dar el efecto opuesto, es decir, son muchos los famosos que sufren transtornos precisamente por el exceso de fama. Personas que no saben afrontar la fama y el éxito. Todos hemos oido la expresión “le pesa la fama” y esto es exactamente lo que les ocurren. Muchos se vuelven huraños, maniáticos, exéntricos, vulnerables … En estos casos es frecuente el consumo de drogas, y en este el declive total. La lista de artistas o personajes famosos que han reconocido o reconocieron su adicción es interminable. Grandes divas de la música como Amy Winehouse, Whitney Houston o Janis Joplin, sucumbieron a las drogas y el alcohol, adicción que les llevó a sufrir muertes demasiado prematuras. Desgraciadamente también son célebres los suicidios de cantantes que lideraron grandes bandas como Kurt Kovain, Nirvana, Michael Hutchence, INXS o Jim Morrison, The Doors. Otros personajes fallecidos en extrañas circunstancias son el cantante Michael Jackson, el actor Heath Ledger o la eterna Marilyn Monroe. Como veis no todo el mundo disfruta con el reconocimiento público y la fama. La falta de anominato y la exposición constante a los medios, en ocasiones puede llevar a la persona a situaciones incómodas e incluso a padecer transtornos de ansiedad o depresión. La personalidad del individuo es clave en esta situación. Por lo general, la pérdida de la intimidad es el precio que muchos famosos tienen que pagar simplemente por el hecho de desarrollar un trabajo artístico, que requiere de un público. Para muchos de ellos la fama es lal parta mala del éxito y el triunfo. Actores y actrices de la talla de George Clooney, Johnny Depp, Brad Pitt, Angelina Jolie, Javier Bardem o Penélope Cruz han declarado en diversas ocasiones llevar muy mal esto de la fama.